Fatiga crónica, digestiones pesadas, molestias intestinales… seguramente hayas pensado en SIBO, alimentación inflamatoria, el estrés… ¿pero y si detrás de esos síntomas se encontraran pequeños organismos que viven contigo y te están ocasionando todo esto sin que lo sepas?
No solemos tenerlos en cuenta porque los parásitos son microorganismos que pasan desapercibidos en pruebas y revisiones rutinarias pero que no significan que no existan, de hecho, llevan conviviendo con nosotros desde hace miles de años durante el desarrollo de la especie humana. Además, solemos asociarlos con países tropicales o con falta de higiene, pero hoy sabemos que también están presentes en ciudades, entornos urbanos y en personas aparentemente sanas. Tener parasitosis no es tan evidente y por eso quería traer este tema.
Si lo pensamos, damos por hecho que debemos desparasitar a nuestras mascotas al menos una vez al año, pero nos extraña pensar que nosotros también podamos necesitarlo. La desparasitación de la población no es algo raro, y no es algo que se haga exclusivamente en países tropicales o llamados “subdesarrollados”. De hecho es países como Rusia, la desparasitación anual de las personas es algo común.
Pensar en que la sintomatología que tenemos es por una infección por parásitos no es tan fácil porque los síntomas que provocan son muy dispersos, y así, pasan desapercibidos confundiéndose con otras alteraciones. Provocan fatiga, hinchazón, diarreas, alergias, inflamación e incluso afectan al estado de ánimo y la toma de decisiones.
De esta forma podríamos pensar que tenemos gastritis, SIBO, disbiosis, intolerancias alimentarias… y pasemos mucho tiempo probando tratamientos sin dar con la clave. Todo ello por no haber hecho un diagnóstico correcto identificando a uno de los causantes de tus síntomas: los parásitos.
Estos microorganismos no son solo “infecciones exóticas” sino que pueden estar más cerca (e implicados en nuestros síntomas) de lo que creemos.
Te voy a explicar qué provocan en tu cuerpo y cómo tratarlos. Y en especial hablaremos de los protozoos. Hay diversos tipos de parásitos y los protozoos son los más microscópicos ya que se componen de una sola célula. Por eso, son enemigos directamente invisibles y que ni siquiera podríamos ver como si lo podríamos hacer en el caso de los gusanos intestinales.
Tratar los parásitos puede ser la solución que estabas buscando, además de ser importante porque afectan a otros sistemas como el sistema nervioso, inmune, digestivo… provocando numerosos síntomas.
Tabla de contenidos
Enemigos microscópicos
Voy a presentarte un poco más a los protozoos. Estos“bichitos” de una sola célula entran a tu cuerpo de diversas maneras:
- Por ingerir agua o comida contaminada.
- Por contacto con mascotas infectadas por protozoos. El contagio se produce por contacto directo con las heces o superficies contaminadas.
Aunque el microorganismo entre al cuerpo, en el estómago el ácido es responsable de destruirlos. Por eso cuando tenemos una hipoclorhidria (déficit de producción de ácido) tendremos mayores probabilidades de infectarnos por protozoos. Como siempre, es importante tener en cuenta este enfoque holístico, ya que estamos viendo como otras alteraciones digestivas predisponen a parasitosis.
¿Qué tipos de protozoos existen?
Te los presento brevemente. Estos son los más comunes:
- Giardia intestinalis: Este protozoo es el más frecuente. Vive en el intestino delgado y produce diarrea acuosa, gases, distensión abdominal, fatiga, pérdida de peso… Provoca malabsorción de grasas y vitaminas; y al cronificarse puede confundirse con SIBO o intolerancias.
- Blastocystis: Es muy común, presente en el 10–50 % de la población. Vive en el intestino grueso y provoca dolor abdominal, gases, diarrea leve y fatiga. Algunas personas son portadoras sin síntomas; y otras presentan disbiosis y alteración intestinal.
- Dientamoeba fragilis: Es menos conocida, y subdiagnosticada. Este protozoo vive en el intestino grueso y produce dolor abdominal, alternancia entre diarrea y estreñimiento, hinchazón y fatiga. A menudo se confunde con SIBO y otras alteraciones.
Esto es lo que hacen en tu cuerpo
Los protozoos son parásitos y como bien dice su nombre, son organismos que viven a expensas del huésped, en este caso nosotros. El parásito obtiene refugio, nutrientes, capacidad para reproducirse… causándonos daño en el proceso.
Los parásitos van a hacer varias cosas, y por eso se confunden con otras alteraciones.
- Producción de toxinas y daño de la barrera: los protozoos se van a adherir a la pared del intestino y van a producir toxinas. Estas toxinas dañarán la barrera intestinal y provocarán la apertura de las uniones estrechas (tight junctions) entre las células, permitiendo el paso de otras sustancias. Esto altera el intestino y produce disbiosis (desequilibrio de la microbiota), permeabilidad intestinal y sobrecimiento de bacterias.
- Inflamación e inmunidad: la producción de toxinas y el daño a la barrera intestinal provocará la activación del sistema inmune y se generará inflamación no solo a nivel intestinal sino en todo el cuerpo por la entrada de toxinas a la sangre. Es por eso por lo que los parásitos provocan un estado de fatiga, malestar e inflamación general del cuerpo.
- Competencia por nutrientes: los protozoos directamente consumen los nutrientes que comemos impidiendo que los absorbamos y produciendo deficiencias de hierro, B12 y otras. Un déficit de nutrientes resulta en falta de energía, anemia, debilidad y falta de recursos para que nuestros órganos puedan funcionar correctamente.
- Migración y afectación a otros tejidos: muchas veces los protozoos no se quedan en el intestino, sino que migran a otros tejidos como el músculo, cerebro, hígado, la sangre… produciendo diversas afectaciones y síntomas.
Que los parásitos provoquen síntomas muy dispersos es lo que hace que pasen como enemigos desapercibidos, ya que se camuflan con otras alteraciones y así dificultan el diagnóstico del origen de los síntomas.
Así podemos eliminarlos
A continuación, te voy a compartir varios suplementos que recomiendo para eliminar los protozoos de tu cuerpo. Sin embargo, debemos tener en cuenta que tenemos que reparar los sistemas dañados y asegurar un buen equilibrio del sistema digestivo para evitar que los parásitos vuelvan a crecer. Recordemos que desde un enfoque holístico entendemos que para que se den los síntomas no solo es necesaria la presencia del microorganismo, sino que el entorno no lo esté regulando y le esté dejando sobrecrecer y llevar a cabo sus acciones dañinas.
Aquí te dejo los suplementos:
- Nogal negro: la cáscara del fruto de este árbol contiene principios activos medicinales. La junglona es un potente antiparasitario y los taninos ayudan a reducir la adherencia de los parásitos a la mucosa intestinal. Además, modula la microbiota intestinal para proteger del sobrecrecimiento de parásitos
- Berberina: es un alcaloide que se encuentra en varias plantas. Tiene propiedades antiparasitarias, antibacterianas y antifúngicas. Ayuda a eliminar parásitos y a modular la microbiota.
- Ajenjo: es una planta de sabor muy amargo. Sus principios activos tuyona y lactonas tienen una potente acción antiparasitaria y antiinflamatoria. Además mejoran la motilidad intestinal y así evitan el estancamiento del contenido del intestino y favorecen la eliminación de los parásitos.
- Aceite de Ricino: no tiene una función antiparasitaria directa que extermine los parásitos como en los casos anteriores, sino que su poder está en ayudar a expulsarlos del cuerpo y así hacer una limpieza intestinal. Es un aceite vegetal muy rico en un ácido graso que actúa como laxante, antiinflamatorio y detoxificante.
Cuándo desparasitarse es importante
Aunque eliminar parásitos va a hacer que aumente nuestra calidad de vida… no siempre es recomendable hacer una desparasitación ya que primeros debemos evaluar cómo se encuentra nuestro organismo. Los protozoos y resto de parásitos producen gran cantidad de toxinas. No es recomendable desparasitarse si tenemos una permeabilidad intestinal importante y un sistema detox sobrecargado ya que nos podremos intoxicar y la vía de desintoxicación estar saturada, lo que es perjudicial y peligroso. La desparasitación debe hacerse en el orden adecuado, y siempre y cuando hayamos tratado el sistema digestivo y detox para realizarlo.
Eliminación de parásitos con un enfoque holístico
Una parasitosis no surge por que sí, sino que se debe a un entorno desequilibrado. Esto es importante tenerlo en cuenta a la hora de buscar las causas y poder tratarlas para que no se vuelva a repetir. Por eso eliminar parásitos con antiparasitarios no es suficiente.
Dependiendo del caso de cada persona es posible que debamos tratar hipoclorhidrias (déficit de producción de ácido), desregulación del sistema nervioso (que esté inhibiendo varias funciones del sistema digestivo), equilibrio de la microbiota, permeabilidad intestinal… etc.
Eliminar parásitos, sanar tu intestino y recobrar la salud requiere un enfoque holístico en el que se tenga en cuenta la interacción entre los diversos sistemas. Solo así conseguimos un resultado efectivo y duradero porque no estaremos tratando parcialmente o poniendo parches sino que vamos a la raíz y tratamos desde las causas. Solo así se produce la sanación, y está al alcance de todos.
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Nos vemos en el próximo artículo. Álvar
