Los 5 mejores suplementos para la permeabilidad intestinal (Gut Healers)

Hoy quiero hablarte de la permeabilidad intestinal, una de las claves esenciales para la salud digestiva, ya que, de no tener una buena funcionalidad, puede ser uno de los grandes factores que esté perpetuando tus síntomas digestivos y neurológicos y, por lo tanto, debe ser una diana clave a abordar en el tratamiento de tu sintomatología digestiva. 

La permeabilidad intestinal es la capacidad que tiene el intestino, en especial la mucosa intestinal, de permitir el paso de sustancias selectivas desde el interior del tubo digestivo hacia la sangre y el sistema linfático. Es decir, es la capacidad de absorber aquello que necesitamos como agua y nutrientes, pero también la capacidad de impedir que moléculas dañinas como toxinas, bacterias y partículas sin digerir entren en nuestro cuerpo.

Cuando esta permeabilidad se encuentra alterada y aumentada, pasan sustancias que no deberían absorberse y el organismo responde con inflamación y activación del sistema nervioso. Es por eso por lo que si te has tratado una disbiosis (desequilibrio de la microbiota) o un SIBO (sobrecrecimiento Bacteriano en el Intestino Delgado) pero no has hecho un abordaje de la permeabilidad intestinal… es muy posible que tus síntomas no hayan desaparecido del todo e incluso que los anteriores abordajes no hayan sido exitosos, ya que no has tratado una de las claves de la salud del intestino: la integridad de la barrera intestinal y su función de permeabilidad intestinal. 

Si tienes síntomas digestivos como hinchazón, dolor abdominal, gases, estreñimiento o diarrea, o también síntomas neurológicos como niebla mental, fatiga, cansancio o falta de atención; te recomiendo leer este post donde te explicaré exactamente cómo la permeabilidad puede estar detrás de tus síntomas, cómo se influye entre sí con otras alteraciones como las disbiosis o SIBO, y al final te explicaré qué estrategias utilizo para devolver la funcionalidad a la barrera intestinal y resolver los síntomas digestivos.

Tabla de contenidos

Un colador perfectamente diseñado

Para poder entender bien cómo la permeabilidad afecta a tu intestino deberemos comprender bien qué es la barrera intestinal.  

La barrera intestinal es el sistema de defensa y filtro que separa el interior del intestino (donde están los alimentos y millones de bacterias) del resto del cuerpo. Está formada por varias capas:

  1.       Capa de moco: protección física y que alberga la microbiota
  2.       Mucosa intestinal: barrera de células epiteliales unidas entre sí por las llamadas tight junctions que impiden el paso de sustancias 
  3.       Sistema inmune intestinal: que se encuentra regulando y preparado por si entrara algo sospechoso que debiera ser eliminado

Todo este sistema funciona como un colador ya que es una barrera selectiva: deja pasar nutrientes, agua, electrolitos y pequeñas moléculas necesarias para el organismo, y al mismo tiempo, impide el paso de aquello que no interesa: toxinas, bacterias y partículas grandes que podrían ser dañinas. 

 

¿Qué ocurre cuando tenemos un intestino permeable o leaky gut?

Cuando decimos que tenemos un intestino permeable nos referimos a que nuestra barrera intestinal y función de permeabilidad se encuentran alteradas. La barrera se vuelve menos selectiva y es como si los orificios del colador se hicieran más grandes y permitieran el paso de moléculas que antes no podían pasar. La entrada de partículas extrañas provoca una activación del sistema inmunológico, inflamación y activación del sistema nervioso generando una señal de alarma en el organismo. Poco a poco la mucosa se daña, lo que a su vez agrava la permeabilidad, ya que se deteriora la función de la mucosa. 

 

Disbiosis o permeabilidad: ¿qué vino antes?

La realidad es que una disbiosis (desequilibrio de la microbiota) puede dar lugar a una permeabilidad y viceversa, ya que suelen retroalimentarse

  • Cuando empieza por una disbiosis: una alteración de la microbiota (por antibióticos, dieta alta en ultraprocesados, infecciones, estrés) produce más metabolitos tóxicos como lipopolisacáridos (LPS). Estas sustancias dañan la mucosa y abren las uniones estrechas entre células. Como resultado la disbiosis genera permeabilidad intestinal secundaria.
  • Cuando empieza por permeabilidad: factores como el alcohol, fármacos (AINEs, quimioterapia), gluten, alcohol o estrés crónico pueden dañar directamente estas uniones y la mucosa. Al abrir los agujeros de ese colador, la barrera deja pasar toxinas y restos de alimentos provocando inflamación. Esta inflamación altera el ecosistema intestinal y favorece la disbiosis.
  • Todo este daño en la mucosa, disbiosis y aumento de permeabilidad son el ecosistema perfecto para el sobrecrecimiento de bacterias. Así es como se favorece a su vez el SIBO, un sobrecrecimiento de bacterias en el Intestino Delgado, en el que bacterias que no deberían crecer allí… aumentan en número y producen un exceso de fermentación generando gases y síntomas asociados.

 

Un círculo vicioso

Una vez comienza este proceso, se convierte en un círculo de retroalimentación: 

La disbiosis produce → más toxinas → generan más permeabilidad → más inflamación → más disbiosis → favorecimiento del SIBO

Es por ello que para sanar realmente el intestino, la solución no es tratar la disbiosis o SIBO sino que hay que tener en cuenta también la permeabilidad ya que la disbiosis y permeabilidad no pueden separarse y deben verse como procesos que se retroalimentan entre sí y que por tanto deben tratarse juntos. 

 

Relación con el estrés y la desregulación del sistema nervioso

Esta no será la newsletter para profundizar sobre ello, pero no puedo no mencionar la relación entre el sistema nervioso y la permeabilidad intestinal. 

El intestino y el sistema nervioso están profundamente conectados. Cuando vivimos en estrés constante, el cuerpo se mantiene en “modo alerta”: el cortisol y las catecolaminas (noradrenalina, adrenalina) alteran las proteínas de las uniones estrechas y reducen el flujo sanguíneo a la mucosa favoreciendo el aumento de permeabilidad.
En ese estado, la digestión se frena: se produce menos ácido clorhídrico, menos enzimas y menos moco protector, lo que deja al intestino aún más vulnerable.
El estado del intestino también afecta al sistema nervioso, y es que la inflamación causada por la permeabilidad manda señales de alarma al sistema nervioso, que responde con más estrés, cerrando así un círculo vicioso.
Aprender a activar el “modo parasimpático” (descanso y digestión) es una de las claves para permitir que el intestino se repare y que los síntomas empiecen a mejorar. VER VIDEO SISTEMA NERVIOSO

La solución: cómo sanar la permeabilidad intestinal 

Creo que llegados a este punto ya tenemos bien claro que la permeabilidad es una pata clave de cara a resolver síntomas digestivos. Ya sea por una disbiosis previa, por desregulación del sistema nervioso por estrés constante o factores desencadenantes como la alimentación o toxinas… nuestra barrera intestinal queda dañada y pierde su función volviéndose permeable a sustancias que no debería. Todo esto agrava los cuadros de disbiosis, SIBO, inflamación y activación del sistema nervioso, convirtiéndose en un mecanismo de retroalimentación. Si no tratamos la permeabilidad el cuadro puede ir agravándose y los síntomas pueden ir empeorando haciendo más complejo todo el abordaje. 

Para tratar la permeabilidad deberemos reparar la barrera: esto significa regenerar la mucosa para cerrar la puerta de entrada de toxinas al torrente sanguíeno y recuperar su función de barrera selectiva. Sería como devolver al colador su tamaño de poro original.

Gut healers: los reparadores de tu intestino

Los gut healers aportan nutrientes y factores que ayudan a que las células del intestino (los enterocitos) se reparen y que las uniones estrechas se cierren de nuevo y poder recobrar la permeabilidad selectiva, Te presento los 5 mejores gut healers: 

1. Glutamina: Es un aminoácido no esencial (es decir, el cuerpo lo puede fabricar) pero que en ocasiones como daño intestinal se vuelve necesario consumirlo para satisfacer la demanda. Está presente en alimentos proteicos (carne, huevos, lácteos, legumbres) y también disponible en polvo como suplemento. 

Es el combustible principal de los enterocitos (células intestinales) que utilizan para crecer y regenerarse. Así, favorece la regeneración de la mucosa, reduce la permeabilidad intestinal y mejora la absorción de nutrientes. Pero ojo, si tienes un sobrecrecimiento de bacterias proteoliticas no será el gut healer de elección. 

2. Espino amarillo: Es una planta cuyo aceite de sus bayas tiene un alto contenido en omega-7, polifenoles y antioxidantes. El omega 7 promueve la cicatrización y regeneración de los tejidos epiteliales y mucosos. También favorece la síntesis de moco intestinal, creando una capa protectora que reduce el contacto de toxinas y bacterias con el epitelio. Sus polifenoles, vitamina C y vitamina E tienen una función antioxidante y neutralizan los radicales libres que dañan las uniones estrechas protegiendo la barrera del daño tisular y reduciendo la inflamación. 

3. Curcumina: Es el principal polifenol activo de la cúrcuma (Curcuma longa). Es un potente antiinflamatorio y antioxidante que reduce la inflamación y aumenta la expresión de las proteínas de las uniones estrechas para mantenerlas bien cerradas ayudando a restaurar la selectividad de la barrera y evitar el paso de toxinas. Por su función antioxidante la curcumina neutraliza los radicales libres que dañan los enterocitos y las uniones estrechas, protegiendo así ante el estrés oxidativo. 

4. Quercetina: Es un flavonoide (antioxidante) presente en cebollas, manzanas, frutos rojos, y té verde. Al igual que otros antioxidantes, la quercetina fortalece la barrera epitelial al aumentar la expresión de proteínas de uniones estrechas, reduce el daño oxidativo y tiene un efecto antiinflamatorio. Todo ello ayuda a reparar y regenerar la barrera intestinal. 

Además modula la respuesta inmune intestinal haciéndolo más tolerable. Es especialmente útil para disminuir reacciones de hipersensibilidad y alergias relacionadas con permeabilidad intestinal

 5. Olmo resbaladizo: La corteza de este árbol (Ulmus rubra) contiene mucílagos que al mezclarse con agua forman un gel viscoso. Este gel recubre la mucosa intestinal, actuando como una barrera física temporal que protege contra ácidos, toxinas e irritantes. Al recubrir el intestino, disminuye la irritación y el contacto directo de bacterias o alimentos mal digeridos con la mucosa permitiendo bajar la producción de citocinas inflamatorias. Sus compuestos pueden estimular secreciones de moco intestinal y favorecer la regeneración epitelial, facilitando la recuperación de microlesiones en la mucosa. Los mucílagos también sirven de alimento a ciertas bacterias beneficiosas, lo que ayuda a mejorar el equilibrio de la microbiota y con ello, la integridad de la barrera intestinal

 

El combo perfecto: “Gut Healers” y “Binders”

Gracias a estos “Gut Healers” podemos calmar, reparar y regenerar la mucosa intestinal para devolverle su funcionalidad. Sin embargo, para apoyar todo este proceso es necesario el uso de binders.

Los binders atrapan toxinas, endotoxinas bacterianas (LPS), metales pesados, micotoxinas o residuos digestivos que mantienen la inflamación, evitan que entren en contacto con la mucosa o pasen a la sangre y facilitan su eliminación en las heces. Así impiden que las toxinas abran las uniones estrechas y activen el sistema inmune que provocan el aumento de permeabilidad.

Si solo usamos gut healers: estaremos aportando nutrientes que refuerzan las uniones estrechas y regeneran la mucosa, pero si el intestino

sigue lleno de toxinas, bacterias patógenas o metabolitos, el epitelio se vuelve a dañar constantemente y los síntomas seguirán persistiendo.

No te preocupes porque en la siguiente newsletter profundizaremos en estos binders y te explicaré cómo utilizarlos para acompañar este proceso de regeneración de la barrera intestinal. Por ahora quédate con la idea de los “Gut Healers” y su poderosa función sobre la permeabilidad intestinal. 

Recupera tu salud 

Para reparar definitivamente tu permeabilidad, favorecer la resolución de otras alteraciones digestivas y sanar tu intestino y síntomas deberás:

  • Retirar los agresores: y es que deberás identificar cómo es que has llegado hasta ese punto, es decir, qué en tu contexto te ha producido el debilitamiento de la barrera intestinal y ha provocado la apertura de las uniones estrechas del epitelio para la entrada de toxinas. Algunas causas son: ultraprocesados, azúcares, alcohol, grasas trans, aditivos, gluten o lácteos, estrés crónico por un sistema nervioso desregulado, uso de ciertos fármacos…
  • Limpiar y reparar la mucosa: atrapar toxinas, metabolitos bacterianos y restos para que no sigan dañando, y dar nutrientes para la regeneración y desinflamación de la barrera con nuestro combo perfecto: “gut healers” y “binders” (para profundizar en este tema échale un ojo a la próxima newsletter)
  • Mantener y proteger: y es que nuestro estilo de vida debe de poder prevenir volver a llegar a ese contexto que nos produjo la permeabilidad. Asegúrate de tener una alimentación basada en comida real (sin procesados ni aditivos, y con buena densidad nutricional), evitar tóxicos ambientales en lo posible (pesticidas, metales pesados…), cuidar el sueño y ritmos circadianos, regulación del sistema nervioso y movimiento regular. Todo ello ayudará a la buena salud de tu intestino y te protegerá de volver a sufrir episodios de permeabilidad intestinal. Aún así, si vuelves en algún momento… ya sabrás lo que está ocurriendo en tu intestino y cosas que puedes hacer para sanarlo.

Si necesitas ayuda para sanar tu intestino, agenda una llamada de evaluación gratuita conmigo HACIENDO CLICK AQUÍ

Scroll al inicio
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad